¿Naces o te haces una persona creativa?

La creatividad tiene diversas definiciones, sin embargo todas en torno al mismo concepto: Es La capacidad para generar soluciones originales y novedosas.

Una persona es capaz de pensar de forma diferente a lo que ya ha pensado.

Los mitos de la creatividad

Mito 1. La creatividad solo existe en los genios.
Realidad: todos poseemos una creatividad potencial y genética al nacer y la podemos desarrollar mediante el entorno social y cultural.

Mito 2. La creatividad se desarrolla por si sola en un ambiente estimulante.
Realidad: la creatividad se necesita cultivar y formarse para ello.

Mito 3. La creatividad no se puede enseñar.
Realidad: cualquier persona puede aprender el proceso creativo y a implementar las ideas derivadas del mismo.

Mito 4. Depende del puesto de trabajo.
Realidad: en todas las áreas de la vida podemos innovar.

Mito 5. Depende de la personalidad.
Realidad: depende de la formación, ambiente y actitud adecudadas.

Mito 6. la creatividad supone un riesgo.
Realidad: el riesgo esta en los ojos del que mira.

¿Cómo son las personas creativas?

Son curiosos, inhibidos, radicales. Generan muchas ideas. Coleccionistas de cosas inusuales. A veces son desordenados.

Son Intuitivos y tienen sensibilidad emocional. Perseverantes, comprometidos y generalmente tienen gran sentido del humor.

¿Cómo mejorar la creatividad?

Los expertos descubrieron que escuchar música positiva puede mejorar nuestra capacidad para ser creativos.

Para investigar la influencia de la música en la creatividad, contaron con la participación de 155 personas que cumplimentaron un cuestionario para evaluar su estado de ánimo.

Dividieron a los voluntarios en 5 grupos: 4 de ellos con distintas piezas musicales y el último como grupo de control en el que solo hubo silencio.

  • Las piezas musicales seleccionadas de menor a mayor ritmo fueron:
    • Carnaval de los Animales: XIII. El Cisne de Camille Saint-Saëns (Calma)
    • Las 4 estaciones, Primavera – Movimiento 1. Allegro de Antonio Vivaldi (Feliz/Alegre)
    • Adagio for Strings, de Samuel Barber (Triste)
    • Los planetas: Marte, de Gustav Holst (Ansiosa)

Una vez que la música había comenzado, se pidió a los participantes que completaran una serie de tareas cognitivas probando niveles de pensamiento creativo convergentes.

Descubrieron que escuchar música alegre, en comparación con el silencio, aumentó la creatividad divergente (esto es, el pensamiento creativo), pero no la creatividad convergente; quizá porque es posible que la música alegre realce la flexibilidad mental y, por lo tanto, la creatividad.

 

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